“Si
encontráis a un hombre virtuoso y bueno, no lo apartéis de vosotros;
honradlo para que no tenga que huir de vosotros y refugiarse en desiertos o
cavernas u otros lugares solitarios, lejos de vuestras insidias; miradlos
como a dioses terrestres, merecedores de estatuas y simulacros.”
LEONARDO DA VINCI